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jueves, 20 de diciembre de 2018

Taller de escritura. 4º ESO

Bueno, este año toca escribir. 
Comenzamos con una serie de relatos que presentaremos a un concurso llamado “Las damas del Periodismo Español”. La actividad consiste en que las alumnas y alumnos de 4ºde ESO, a partir de una noticia escrita por una de las periodistas previamente estudiadas en el curso, puedan inspirarse para escribir relatos en los que narren su visión de la noticia o una historia derivada de la propia noticia, a través de texto, vídeo o cómic.
En la redacción de estos relatos las alumnas y alumnos debéis tener siempre presentes la igualdad de género, la participación social y los valores democráticos…conceptos tratados con especial interés durante las formaciones.
Muchos de vosotros y vosotras ya habéis comenzado a vivir esta aventura. Y estos son los resultados:






91.367




Irene de 78 años vive sola y es pensionista: cobra menos de 1.000€ y no llega a fin de mes. A pesar de no saber leer ni escribir sabe llevar las cuentas y administrar el dinero que para llegar a final de mes.

Ella se ganaba la vida yendo a Ceuta donde compraba cosas y luego las vendía en su barrio. Con 16 años conoció al que sería su futuro marido y con 22 años se casaron, tuvieron cuatro hijos, pero el cuarto hijo con un año murió y se quedó con sus tres hijas.

Su marido se ganaba la vida llevando y trayendo a un grupo de personas de su barrio al campo, donde trabajaban como jornaleros para ganarse algo de dinero. Cuando le detectaron a su marido un cáncer, ella dejó de ir a Ceuta y se quedó pendiente de él hasta que murió con 74 años.
Al día siguiente de la muerte de su marido Irene se levantó teniendo por delante la tarea de cuidar a las tres niñas con casi nada de dinero.
Irene tuvo que vender su casa para ayuda a su familia, sobre todo a su hija mediana que estaba pasando una mala racha con la que se fue a vivir. Pero fue una mala decisión vender la casa porque se quedó sin nada. Hasta el punto de que un día le lle una deuda que su marido había contraído con el Banco Santander. Y ahora no puede pagar.
Esta es la cantidad que debe entregar si no quiere entrar en la cárcel: 91.367 euros.

David Manuel González.
4º B
IES Diamantino García Acosta


CARMEN LA "QUINIENTOEURISTA"


Carmen es una mujer con 36 años, está casada y tiene dos hijas. Vivía con su marido en las afueras de Sevilla.
Carmen compró una casa cuando Paco su marido y ella no tenían a sus dos mellizas y tenían un trabajo con buenos sueldos. A Paco lo echaron del trabajo y a Carmen después de dos años la echaron también. Durante mucho tiempo estuvo buscando trabajo y finalmente lo encuentra, pero ahora el sueldo era muy bajo. Pasó de cobrar un buen sueldo a un sueldo inferior a mil euros.
Iban tirando como podían y Carmen se quedó embarazada de dos mellizas. Pasó el tiempo y sus hijas crecieron. Tuvo suerte porque ellas eran buenas estudiantes y no les daban problemas. Salían adelante a duras penas cuando a Paco le diagnosticaron una enfermedad que no tenía cura y lo llevó a la muerte. Esto desencadenó una tragedia porque los males nunca vienen solos.
Un día, para colmo, la madre de las dos mellizas tuvo un accidente automovilístico cuando se dirigía y al trabajo quedó sentada en una silla de ruedas. Le quedó una pensión ridícula con la que apenas podía mantener a sus dos hijas. Esto tuvo como consecuencias que una de las mellizas se tuvo que poner a buscar trabajo y encontró un puesto de camarera. Fue una gran ayuda a la familia. La otra melliza era todo lo contrario a la anterior y por culpa de las malas influencias se metió en líos quedándose embarazada sin saber quien era el padre del niño.
A los nueve meses tuvo a su niño, pero por desgracia nació con problemas neuronales y al no tener suficiente dinero para afrontar las necesidades de su hijo lo tuvo que dejar en adopción. Por aquel entonces su hermana tuvo una fuerte discusión con el jefe y perdió su trabajo.
Así llegaron a vivir con la miserable pensión de la madre, que apenas llegaba a quinientos euros.
Pasado un tiempo la madre de las mellizas se casó por segunda vez dejando a sus hijas ya mayores abandonadas en la calle.
La calle las llevó a las drogas y las drogas a la cárcel.
La madre no quiere saber nada.


Descubierto el Planeta Tierra



Hoy un día como otro cualquiera, y, de pronto, cambia tu vida por completo y pasa a ser un día importante para la historia de la Humanidad. Este día me llaman de la oficina de mi trabajo y me informan que un ordenador conectado a uno de los satélites que tenemos investigando si existe vida en otro planeta ha encontrado una señal de vida y corriendo me dirijo al trabajo a investigar dicha señal.

Al cabo de las horas de mi investigación encontré un satélite en el espacio que no es propiedad de mi empresa y contacto con las compañías de todo el mundo que se encargan a buscar vida en otro planeta. Ninguna de estas compañías era dueña de ese satélite. Al terminar esta investigación terminó mi hora de trabajo y me fui a casa para descansar. A la mañana siguiente me levanté pensando en aquel satélite. No había dormido en toda la noche. Al llegar al trabajo me informan que ese satélite atravesaba nuestra atmósfera e había impactado en nuestro planeta. Al escuchar esa información mi equipo de investigación y yo cogimos los materiales necesarios para investigar el satélite y salimos pitando hacia el lugar del impacto. Ya en el lugar del impacto e investigando el satélite vemos que es muy parecido a nuestro prototipo de satélite. Con el paso de las horas vamos descubriendo detalles muy llamativos: como las antenas parecidas a las nuestras, una pantalla que no se veía nada porque estaba rota, un nombre escrito y una bandera de un país que no pertenecía a nuestro planeta. Cargamos lo que quedaba del satélite en nuestro transporte para seguir investigando en nuestras dependencias. Ya muy entrada la noche me fui a casa a descansar mientras los reparadores se quedaron reparando el satélite ya que estaba muy dañado por el impacto.
Hoy tenía el día libre pero no podía para con la investigación y fui al trabajo. Al llegar habían terminado de arreglar el satélite y pude ver con claridad la bandera e investigar sobre ella y como me temía, no se encontró nada, pero absolutamente nada, y seguí investigando el satélite con mis compañeros cuando uno gritó alucinando diciendo que la pantalla se había encendido: Al escuchar eso todos fuimos corriendo a ver la pantalla en y en ella se veía personas idénticas a las de nuestro planeta. Ellos intentaban decirnos algo, pero no se escuchaba y no sabíamos si ellos a nosotros sí. Por lo que cogí un folio y puse: “Hola, este satélite impactó en nuestro planeta y queremos saber si no entendéis”; A la nota responden con otra nota diciendo: “si”. Al confirmar me imaginé que este satélite pertenecía a nuestro planeta y no habríamos investigado del todo bien, pero no paraban de preguntar y le puse en otra notas si sabían algo de nosotros y me dijeron que no, que ellos se dedicaban a investigar si existe vida en otro planeta al igual que nosotros. Le pregunté si eran de este planeta o no y me dijeron que no sabían y le pregunte lo siguiente: “¿Cómo se llama vuestro planeta?”. Me respondieron: “Dudo que seamos de planetas diferentes ya que somos idénticos”. Yo pensaba igual y volví a preguntarles lo mismo, y me dijeron que su planeta se llamaba Tierra.


El Infierno Mileurista

Lidia siempre ha sido una mujer independiente, una persona generosa,de las que si te podía ayudar te ayudaba sin pedir nada a cambio, alegre y sociable.

Todo eso cambió el día conoció al que ahora es su marido y padre de sus dos hijas.

Hoy tiene 41 años y sigue trabajando sin descanso y sin poderse permitir ponerse enferma. Desde muy joven se ganaba la vida limpiando casas por horas, seguramente sin contrato, pero cobrando un sueldo que le daba para seguir adelante. Hoy tiene dos hijas, la mayor en paro y la menor estudiando. A su sueldo se suma, si es que algún mes suma, el de su marido, que trabaja de encargado de una lavandería. Así las cosas, no llegan a fin de mes y viven al límite, sin poderse permitir un solo capricho.
Todo fue bien al principio, nació su primera hija y en ella pusieron todas sus esperanzas. Se decía que a su niña no le pasaría lo mismo que a ella, que le daría todo lo que estuviese a su alcance para que estudiara y pudiera tener un buen trabajo en el futuro.
Marina fue a un colegio religioso en el que conoció a chicas que estaban acostumbradas a ciertos lujos porque sus padres podían permitírselo, mientras que a ella se le complicaron las cosas. Al nacer su hermana pequeña su madre tuvo que dejar el trabajo por un tiempo, y su padre había cambiado... Llegar a fin de mes ahora no era posible, e incluso tenían que pedir ayuda.
Pero Marina no entendió la situación y quería seguir siendo como sus amigas. Culpaba a sus padres sin entender la situación por la que estaban pasando. Sus padres agobiados por todo lo que Marina exigía, sus salidas de tono, sus malas formas. Menos mal que Lucía era una chica muy diferente a su hermana y más conformista. A Lidia le preocupaba que Marina se convirtiera en una mala influencia para su hermana pequeña.
Marina se acostumbró a vivir en su casa como si esta fuera un hotel. Salía mucho, llegaba muy tarde, siempre de mal humor, gritaba por todo y exigía demasiado. También empezó a ir mal en el instituto. Sus padres estaban desesperados, no sabían qué hacer. A Lidia ya le habían dicho que Marina se juntaba con gente problemática, notaba que se emborrachaba y que pasaba muchas horas encerrada en su habitación con el móvil. La estaba perdiendo, y si no actuaba, perjudicaría a su hija pequeña.
Pero Marina solo tenía una cosa en su mente: conseguir dinero como fuera para permitirse todos los lujos que se le antojaran. Un día estaba en el parque con dos amigas muy alterada. Lloraba y gritaba por lo desgraciada que se sentía. Se acercaron unos malotes a los que conocía de vista. Estos, que ya le habían echado el ojo al grupito desde hacía tiempo, le preguntaron si estaba preocupada o le pasaba algo. Ella desesperada les contó todo lo que le suponía no tener dinero para comprar ropa, ir a la peluquería o hacerse las uñas, salir de fiesta... Estaba harta de esa situación y sus padres no le daban nada. Los malotes les hablaron de lo fácil que era conseguir dinero hoy en día y que no había que hacer grandes esfuerzos. A Marina y sus amigas se les abrieron los ojos.
Marina y Sara, así se llamaba su amiga con la que compartió esta aventura, empezaron a meterse en líos. Al principio era fácil: vender su cuerpo por redes sociales a cambio de dinero. Solo tenían que acudir al piso de uno de los chicos y hacer un directo erótico en Instagram. Era lo que necesitaban para sus caprichos. Pero al entrar en esos círculos las cosas suelen complicarse fácilmente.
Pronto entraron las dos amigas en el mundo de las drogas. Un gasto añadido.
Pasado ya unos meses, la mala vida les guío por mal camino y nuevas malas amistades. Marina se enamoró entonces de un chico, un chico al que no conocía en persona, aunque sí sabía de él que era narcotraficante. Ser la novia de un narco…Empezó por enviarles mensajes privados, videos, fotos...
Jacobo, así se llamaba el narco, conocía a Marina a través de Instagram, y no se pensó mucho echarle el diente, aunque no en el sentido que ella esperaba. La invitó a pasar un fin de semana en su casa.
Lidia acababa de perder a una hija, y en cierto modo era lo mejor que podía pasar.
Jacobo, después de camelarse a la chica y darle todo lo que quería le propuso un trabajo que consistía en pasar droga en las puertas de las discotecas los fines de semana. El negocio a Marina, después de que le dijera lo que iba a cobrar, le pareció redondo. Y aceptó sin pensárselo dos veces. Aceptó por todo el dinero que le pagaba y esa misma semana comenzó.
Durante un tiempo parecía que la vida, por fin, le había sonreído.
Pero la avaricia aumentaba. Avaricia que se sumaba a los peligros que corría. Los primeros contactos con la policía, peleas. Y, sobre todo, lo que echaba de menos a su familia.
Era muy avariciosa, tanto lo era que cuanto más tenía más quería. Una noche haciendo su trabajo se echó a llorar sin consuelo por como había acabado su vida. Ahora, además, embarazada de un chico que no quería saber nada de la criatura Desconsolada y pensando en el pasado, el presente y el futuro que iba a tener si seguía así decidió romper con todo.
No habían pasado dos años y volvió a su casa. Su familia la recibió con los brazos abiertos.
Ahora se enfrentaba al mismo reto que su madre dieciocho años atrás.
Quizás, con un poco más de suerte y mejores condiciones laborales, la historia de la pequeña Lucía no se repitiera.


Realizado por: Saray Núñez Rodríguez.
IES Diamantino García Acosta.


EL SIDA

Desde que era pequeño, mi ilusión había sido convertirme en un gran científico. Estudié duro para ello y me tuve que esforzar para conseguir becas.
Conseguí un trabajo de becario al terminar el grado, en New York. Tenía todas mis ilusiones puestas en ese trabajo y en el laboratorio Luis de León trabajé en crear un medicamento para curar la alopecia. Estábamos a punto de conseguirlo cuando, de repente, una molécula mutó y sin querer crearlo formamos un virus muy fuerte. Nuestro jefe con toda su maldad quiso proponer al gobierno expandir el virus por toda la ciudad de New York. Al principio, todos los trabajadores nos negamos a votar un sí y pasados unos meses decidimos que lo guardaríamos bajo llave. Un día llegué al trabajo y nuestro jefe nos dio la noticia de que el virus había sido robado. Todo el mundo sospechaba de que el culpable del robo había sido nuestro jefe. Yo no me podía quedar de brazos cruzados a si que decidí espiar a mi jefe un par de días a la semana.
Un día lo seguí a la salida de el trabajo y cuando llego a su casa había un coche muy lujoso aparcado en su puerta cuando mi jefe bajó de su coche y me di cuenta de que había quedado con agentes del gobierno y en ese momento supe que el ladrón había sido él.
Vi que Antonio le daba los botes del virus con unas pegatinas que ponían “sida” y uno de los agentes le dio un maletín lleno de dinero. Yo muy preocupado intenté avisar a los medios de la policía pero no me creyeron a las 3 semanas de ese hecho los hospitales se colapsaron porque la gente estaba cayendo enferma y yo sabía el porqué. En mi último intento de ayudar, ya no a la ciudad si no al país entero, decidi hablar con mi jefe y poner una grabadora oculta y hacerle confesar.
Le dije que tenía que hablar con él y le saqué que el fue el que robó el virus y se lo vendió al gobierno, después de ese hecho, contacté con un amigo mío en la radio y le di la grabadora para que lo pusiera en todas las emisoras y así fue. Todos los medios de la policía, la sanidad, etc... se pusieron en contacto con mi amigo el que trabajaba en la radio el les dio mi número y cuando al fin contactaron conmigo lo conté todo.
Los agentes que compraron el virus fueron a la cárcel acompañando a mi jefe, la empresa cerró y a mi me dieron un puesto en la policía de detective, me sentí muy bien con lo que había hecho aunque echaba de menos ser científico me gustaba resolver misterios y teorías conspiranoicas.

LA MANUTENCIÓN

Todo empezó en 2006, cuando Rosario se entero de que su marido Eloy, le fue infiel a Rosario con una de las amigas de ella. Por aquel entonces todo iba perfecto, hasta que ocurrió lo que voy a contar.
Rosario lo pasó mal, pero al verse en esa situación no quiso estancarse y decidió tirar para delante con sus 3 hijos: ella, al ver que tenía una familia que mantener y estaba separada de su marido, decidió pedirle la manutención a Eloy, pues después de irse de casa se despreocupó totalmente de sus hijos. Él rechazó la decisión de Rosario y no quiso pasarle nada de dinero a sus hijos, aún teniendo mucho dinero, ya que trabaja en una empresa del Ayuntamiento y cobraba alrededor de 2500 euros. Él ya había decidido no pasar la pensión. Rosario decidió hablar con su madre y contarle el trago por el que estaba pasando, y esta la ayudó en todo lo que pudo, incluso dándole dinero de su baja pensión para que pudiera salir adelante con sus 3 hijos. Rosario tenía que pagar la hipoteca, la luz y el agua, además del alimento y necesidades de todo tipo.
Pero ni con el sueldo de la abuela podían afrontar todos esos gastos así que decidieron contratar a un abogado, para que Eloy diera a sus hijos lo que le correspondía y la madre de Rosario pudiera vivir tranquila.
Llegó el día del juicio y Rosario lo ganó. A partir de ese momento, Eloy tendría que pasar la manutención a sus hijos o se enfrentaría a una pena de cárcel. La pensión fue acordada por el juez en novecientos euros de su sueldo, que tenía que pagar sin más remedio. Rosario se quedó muy tranquila y contenta, al haber ganado el juicio y poder vivir mejor pagando su casa, los alimentos para sus hijos y no tener que depender de la madre.
Aun así, llegar a fin de mes y cubrir todos los gastos es muy difícil con tres hijos adolescentes. Hoy por hoy no se pueden permitir ningún “lujo”.

FIN.

Jorge Vázquez Rey, 4ºB.


LA ÚLTIMA VISITA

(Basado en una historia real)

Juana es una mujer de 43 años que se quedó viuda. Su marido, oficial de primera estaba montado en un andamio a gran altura mal instalado por los peones de albañil; estaba a punto de recoger una espuerta llena de mezcla cuando al inclinarse para recogerla con la cuerda se apresuró al vacío y murió en el acto. Fue un duro golpe para la familia que además de superar el trance tuvo que empezar de cero.

Juana se quedó sola y tuvo que afrontar una dura realidad.
Su hija, Marisa, vivía por entonces con ella. Marisa tenía un hijo de 8 años fruto de una relación anterior. Su marido le fue infiel y ella había entrado en una gran depresión.
Juana no tuvo más remedio que ponerse a trabajar para sacar a su hija y a su nieto adelante.
Siendo joven y muy luchadora, Juana no tuvo problemas para salir adelante. Pero la vida le dio otro duro golpe: le diagnosticaron un cáncer de ovarios. Su marido llevaba un año muerto y ella acababa de empezar una nueva vida con su hija y su nieto.
Su hija, Marisa, depresiva , no le ayudó en su lucha contra el cáncer. Para colmo, Marisa se había metido en el mundo de las drogas.
Recuperada de la operación y tranquila porque le habían cogido a tiempo el tumor, Juana empezó a sufrir maltrato por parte de Marisa porque no le costeaba sus vicios. Además de ver sufrir a su nieto que estaba creciendo viendo a su madre en ese estado.
Ella sufría al ver a Marisa así. Quería internarla en un centro de desintoxicación ,pero no tenía los recursos económicos necesarios para curarla. La situación era insoportable. Además, no sabía de dónde sacaba su hija el dinero para la droga.
Una noche mientras dormía, Juana escuchó ruido en la puerta de su casa, se levantó sobresaltada y salio al pasillo. Marisa salía de casa a escondidas. Juana se vistió rápidamente y decidió perseguirla. Anduvo un buen rato detrás de ella cuidando de que no se diera cuenta que iba detrás. Marisa llegó a un polígono industrial cercano al barrio donde vivían. Juana, escondida tras un muro, vio como Marisa se prostituía, pero no a cambio de dinero sino a cambio de droga.
Juana rompió a llorar y rota de dolor volvió a casa.
Juana decidió callar por su nieto. Seguía trabajando por un mísero sueldo por su nieto, que estaba en una edad muy complicada (en esta época, José tenía ya 12 años) y ella temía que José siguiera los pasos de su madre.
Marisa ya no le pegaba a Juana porque ya había encontrado la manera de sacar dinero para las drogas, pero venía siempre a casa muy, muy colocada.
Un día mientras estaban almorzando los tres, José le contestó a Marisa y esta le pegó hasta hacerle mucho daño.
Juana no podía soportar más este infierno y decidió echar a Marisa a la calle, quedando ella y José solos en casa.
Lo paso mal porque no quería haber llegado a esa situación, pero era lo mejor para ella y José.
Juana luchó por su nieto a partir de ese momento.
José había cumplido ya catorce años. Ya hacia casi dos años que Marisa no estaba en casa. Algunas veces, las vecinas de Juana iban a su casa para contarle que habían visto a Marisa, en muy mal estado, por ahí.
Juana salió a buscar a Marisa. La encontró en los lugares por donde le habían dicho que frecuentaba. La llevó a su casa, la bañó, le dio de comer y se sentó a charlar con ella. Le dijo que si dejaba las drogas y cambiaba su comportamiento, le daba una segunda oportunidad ya que su hijo la necesitaba y lo estaba pasando muy mal.
Pero Marisa volvió a la calle.
Cuando Juana y José habían aceptado esta situación y sabían que ya no se podía hacer nada por Marisa, la policía llamó un día a la puerta. Juana, al ver a los agentes se descompuso y pensó que Marisa había cometido algún delito y la tenían detenida. Pero, por desgracia, los agentes no habían ido por eso. La policía le dijo a Juana, estando Jose presente, una mala noticia: habían encontrado el cuerpo de Marisa abandonado en un polígono industrial.
Juana y José se echaron a llorar y fueron a reconocer el cuerpo.
Cuando llegaron vieron que en una de las esquinas de aquel polígono tan frío y oscuro, sin casi luces que alumbraran, vieron a Marisa atada de manos y pies con una cuerda y una bolsa en la cabeza.
FIN.
INSPIRADO POR: Nerea Sierra 4B.


EL ATAQUE A LAS TORRES GEMELAS FUE UN AUTOATENTADO
Teoría conspiranoica
Es un día marcado para la historia, ya que caen a plomo las conocidas Torre Gemelas. Ese día tuve la suerte o la mala suerte de estar en este lugar, el sitio en que esto sucedió. Estaba de visita con la familia. Me impresionó mucho ya que eran una de las torres más famosas de la historia. Me impactó tanto que tuve la necesidad imperiosa de investigar. ¿Quién había sido responsable de todo esto? ¿Por qué? Acto seguido empiezo a trabajar y a preguntar a las víctimas, los Estadounidenses necesitaban saber por qué sucedió, si fue un ataque terrorista o un accidente.
Me fui moviendo por los alrededores de las Torres Gemelas, hasta donde dejaba el cordón policial. La pregunta era clara. ¿Crees que han atacado a las Torres Gemelas? Mucha gente me decía que no, que algo así era imposible, que había sido un accidente. Pero la mayor parte de la gente pensaba que lo sucedido había tenido que ser un atentado.
Catorce años más tarde vuelvo al lugar de los hechos. La historia no se me había quitado de la mente y había leído mucho sobre todo aquello.
Tenía varios contactos dentro del gabinete de prensa de un periódico famoso en la ciudad. Siempre hubo rumores de que fue un autoatentado, así que llamé a los contactos del gabinete, algunos me decía que sí, otros que no. Pero al llegar al hotel me dieron en recepción una carta con varias informaciones escritas con recortes de periódicos que me decían que había sido un autoatentado, pero aún no tenía las pruebas que buscaba. Hablé con jefes de policías, políticos, y muchos periodistas, los periodistas reflexionaron y no lo descartaban, pero policías jueces y políticos decían que no, no dudaban de que había sido un atentado terrorista después de tanto tiempo y tantas investigaciones.
Al llegar al hotel el segundo día tenía otra nota anónima muy buena: “YO SÉ QUE FUE UN AUTOATENTADO”. Alguien necesitaba hablar. Así es como poco a poco voy llegando donde quiero: saber si fue un autoatentado o no. Mi prioridad era seguir preguntando. Tengo muchas contactos en EEUU, pero no voy a revelar mi identidad. Me llama un periodista y me dice que quiere hablar conmigo una persona anónima, que gracias a Dios sobrevivió. Me dejó dicho antes de la cita que no quería que se le grabara la cara. Yo personalmente no llevo cámara, llevo grabadora.
Me dijo que sin problemas podía grabar la voz distorsionada. Llego a la cita y me esperaba sentado. Yo no sabía como era, ya que no lo había visto nunca, y tenía miedo porque me hice una pregunta a mí mismo que hizo que se me pusieran lo bellos de punta: ¿Me querrá matar para que no investigue más sobre el tema? Yo iba con esa duda, pero con el entusiasmo de entrevistar a uno de los pilares de la trama, y ya charlando con este señor llamado Manuel Figurero (nombre ficticio) hubo varias preguntas, tanto yo a él como el a mí. Más de 45 minutos reunidos y después se marchó. Estaba toda la conversación en mi grabadora. Al llegar al hotel me puse analizar la entrevista. Escuchando la grabación un par de veces saqué más información de la que creía. Él pensó que mi teoría era buena, pero que no era probable y me hizo una pregunta: ¿y por qué a las Torres Gemelas? Mi respuesta era clara: ¡porque es lo más importante de EEUU! (en un tono alto). Y me dijo que él sí sabía lo que había pasado ya tenía amigos íntimos en las altas esferas que habían investigado la trama y me dijo que me quitara de en medio. Él pensaba que era imposible que esto fuera así y yo le dije esta frase antes de irse: “No te fíes ni de tu sobra”.
Al día siguiente al bajar a desayunar un hombre preguntando por mí. Me reúno con él y me dice que era el ex jefe de un misterioso gabinete, un hombre mayor de más de 70 años. Y me dijo lo que necesitábamos oír, que era un autoatentado. No había sido planeado de un día para otro. Cuando esta historia de conspirar contra el país se inició con el fin de suplantar del poder al Presidente él era jefe de operaciones. Pero llegó un momento en el que empezó a tener miedo y lo quitaron de en medio, lo cesaron, y lo amenazaron diciéndole que si se iba de la lengua matarían a su familia. Tenía que guardar silencio hasta la tumba. Pero el remordimiento lo hizo ponerse en contacto conmigo ya que se había enterado que yo estaba curioseando siguiendo una intuición desde hacia mucho tipo y que me había seguido por las redes sociales. Me soltó todo lo que sabía, que ya era mucho. Hablé con jueces y policías de niveles muy altos y les enseñé muchas pruebas y grabaciones que este hombre misterioso me había pasado. Muchos años de trabajo, dolores de cabeza, noches sin dormir, pero al fin lo conseguí: los jueces creyeron que era un autoatentado al enseñar mis pruebas y estos conspiradores están siendo juzgados.
Por lo que os puedo decir, los conspiradores trabajan codo a codo con Trump y es por esto por lo que Trump llegó al poder. Es muy posible que en los próximos meses la era Trump haya acabado.
¡NUNCA TE RINDAS, LUCHA POR LO QUE QUIERES!
Los iluminatis

Éramos un grupo secreto, de origen bárbaro, que existió verdaderamente en la época de la ilustración. Ahora lo formamos personas de todas las nacionalidades.

Se fundó en 1776 como reacción contra las élites del momento, fue desapareciendo poco a poco. Las teorías conspiranoicas confirman que en la actualidad esta sociedad existe y que se trata de la organización que pretende formar un nuevo orden mundial.

Mi grupo decide actuar sobre diferentes sucesos que ocurren en el mundo, teniendo como fuente de recursos a los congregados en el Club Bilderberg. Este club existe y reúne a algunas personas con mayor influencia y poder del mundo.

El grupo secreto al que pertenezco ha sobrevivido durante siglos, se ha ganado el poder de decir todo lo que ocurre por encima de otra autoridad, sin que haya aparecido la ocasión de que se lo impidan.

Ahora en la actualidad, gracias al avance tecnológico, podemos adquirir más información con más discreción, podemos saber grandes cosa que pasan en el mundo, cosas que nadie sabe, y eso es alucinante.

Puedes haber escuchado algunas de nuestras historias, pero tal vez no las más recientes.

Sobre Donald Trump:
El viernes pasado estuvimos en una fiesta de Donald Trump, estaba reunido con gente muy importante, íbamos a actuar cuando vimos que entraba su familia, pero decidimos no hacerlo, vimos que no era el momento adecuado para interrumpir la fiesta de esa manera ¡Cómo íbamos a matar a este político de tanto peso en tales circunstacias! Al final no pudimos matarle, pero sí obtuvimos bastante información confidencial de la que tendrán noticias en los próximos meses.

Sobre Pedro Sánchez:
Al actual presidente del gobierno de España, lo estábamos investigando por robar dinero aprovechándose de su presidencia, y descubrimos que tenía una cuenta en Suiza, en la que metía dinero sin pagar ciertos impuestos y dinero robado de todos los españoles, nos metimos en esa cuenta y comprobamos que era dinero negro; pasó a un caso judicial y ya no pudimos intervenir nosotros más.


CARMEN LA "QUINIENTOEURISTA"




Carmen es una mujer con 36 años, está casada y tiene dos hijas. Vivía con su marido en las afueras de Sevilla.

Carmen compró una casa cuando Paco su marido y ella no tenían a sus dos mellizas y tenían un trabajo con buenos sueldos. A Paco lo echaron del trabajo y a Carmen después de dos años la echaron también. Durante mucho tiempo estuvo buscando trabajo y finalmente lo encuentra, pero ahora el sueldo era muy bajo. Pasó de cobrar un buen sueldo a un sueldo inferior a mil euros.
Iban tirando como podían y Carmen se quedó embarazada de dos mellizas. Pasó el tiempo y sus hijas crecieron. Tuvo suerte porque ellas eran buenas estudiantes y no les daban problemas. Salían adelante a duras penas cuando a Paco le diagnosticaron una enfermedad que no tenía cura y lo llevó a la muerte. Esto desencadenó una tragedia porque los males nunca vienen solos.
Un día, para colmo, la madre de las dos mellizas tuvo un accidente automovilístico cuando se dirigía y al trabajo quedó sentada en una silla de ruedas. Le quedó una pensión ridícula con la que apenas podía mantener a sus dos hijas. Esto tuvo como consecuencias que una de las mellizas se tuvo que poner a buscar trabajo y encontró un puesto de camarera. Fue una gran ayuda a la familia. La otra melliza era todo lo contrario a la anterior y por culpa de las malas influencias se metió en líos quedándose embarazada sin saber quien era el padre del niño.
A los nueve meses tuvo a su niño, pero por desgracia nació con problemas neuronales y al no tener suficiente dinero para afrontar las necesidades de su hijo lo tuvo que dejar en adopción. Por aquel entonces su hermana tuvo una fuerte discusión con el jefe y perdió su trabajo.
Así llegaron a vivir con la miserable pensión de la madre, que apenas llegaba a quinientos euros.
Pasado un tiempo la madre de las mellizas se casó por segunda vez dejando a sus hijas ya mayores abandonadas en la calle.
La calle las llevó a las drogas y las drogas a la cárcel.
La madre no quiere saber nada.


Relato de una mileurista en primera persona

20 de noviembre de 2016
Trabajo como becaria, “hago lo que me gusta”. Me llamo Laura, soy extremeña y estoy estudiando en una Universidad de Madrid.
Hace poco tiempo decidí independizarme junto a mi mejor amiga, Ana. Ella estudia Derecho en la misma Universidad que yo. Trabajo de lo que estudio, fotografía, y aunque estoy contenta de hacerlo, con el sueldo que gano nunca llego a fin de mes. Casi siempre me ayuda mi compañera de piso o mis padres, ya que con 300 euros apenas tengo para pagar algunas facturas y la ida y vuelta a la Universidad. Siempre que voy a hacer la compra me fijo en varios supermercados para “ahorrar céntimos”, en cualquier cosa que compre.

10 de enero de 2017
Mis padres ya no se pueden permitir ayudarme a pagar ciertas cosas.

15 de febrero de 2017
Sigo buscando un trabajo, el único que he encontrado que me podía ayudar era trabajar en un bazar el único inconveniente que me pagarían en negro.

7 de marzo de 2017
Todo empezó a mejorar, pude pagarle a mis padres lo que les debía.

19 de mayo de 2017
Un día yendo al trabajo, me encontré que la policía entró en el bazar, resulta que en ese bazar había contrabando de tabaco y se vendía alcohol a menores. Yo trato de no acercarme pero cuando la policía preguntó por los trabajadores del bazar, el jefe me señaló como uno de ellos. A continuación cerraron el bazar y el jefe fue a la cárcel, y a mi me pusieron una multa que tenía que pagar en el plazo de 2 meses. Me sentí agobiada porque no tenía dinero ni trabajo, hablé con mi compañera de piso y mis padres. Los dos me dieron de lado y Ana se quiso marchar del piso con su novio, pero no lo hizo.

19 de agosto de 2017
Me está llamando la policía por no haber pagado la multa y me detuvieron.

19 de febrero de 2018
Hoy por fin salgo de la cárcel, me encontré con una gran sorpresa, nuestra casa ( la mía y la de Ana) dejó de ser de las dos, ahora era de Ana y su novio. Estoy en la calle.


por Zainab Sghiouer El Houra

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